viernes, 17 de febrero de 2017

Juegos que he dejado ir y juegos que he dejado ahí, cogiendo polvo. Parte 2.

König von Siam

Un juego que quizás por esperar algo más complejo, quizás por esperar algo relativamente entretenido, nos decepcionó. Sin ser un mal juego no llega a ser uno bueno. A nosotros nos pareció un poco soso, así que al final le dimos puerta.

Las Mil y Una Noches

Éste juego nos dio una impresión relativamente buena la primera partida, especialmente porque a mí no me pasó nada malo, jejeje. Ahora bien, no nos acabó de convencer del todo, así que hemos jugado más veces y hemos coincidido en que a dos o más es un horror. A 2 la partida dura perfectamente unas 3 horas, además al final entre pitos y flautas, cada uno acaba manejando al personaje del otro. Se hace repetitivo, estar pendiente de las tablas es un horror, no hay lógica entre lo que tú eliges y lo que la tabla acaba por terminar de definir. Por ejemplo, si elijes "pasar" de la cueva con el tesoro, miras la tabla, lanzas los dados, miras la parte narrativa y "entras en la cueva..." y se te queda la cara a cuadros, ¿¡pero por qué si he dicho que pasaba de la cueva!? Así que al final el juego se convierte en una tortura. Pero los dos principales motivos de que esté cogiendo polvo es que no me parece divertido pasarme la partida viendo cómo manejan al personaje ni las 3 horas de infierno, cuando las podría gastar en un buen juego.

Loony Quest

Loony Quest es lo más parecido a un videojuego en tablero que he visto. El único problema es que al jugar a dos es probable que a uno de los dos se le de mejor que al otro y no acabe de disfrutarse. Así que está cogiendo polvo a la espera de jugarlo con más gente.

Mice and Mystics


El pobre no ha tenido más de dos partidas. Así que está a la espera de ser jugado con más gente porque a pesar de haberlo probado a dos y gustarme, a Ricardo no acabó de convencerle. Tema a parte, las minis de ratones están graciosas pero si te fijas están hechas como el culo, si te fijas de verdad SON ratones amorfos pero bueno, ellos también tienen derecho a ser amados. 

Middle-Earth Quest

Bueno, este juego es demasiado grande y por grande no me refiero al espacio que ocupa, que también ocupa lo suyo aunque no tanto como otros. Me refiero a que las reglas son algo espesitas de leer, muchos personajes, un tablero mu grande como para jugarlo a dos. No sé, con éste me pasó como a Ricardo con el juego anterior. A mí éste no acabó de convencerme y a él sí.

Mundus Novus

La verdad es que esta cogiendo polvo por no acabar de calar en la dinámica nuestra. Sin  ser malo, ni bueno, no se ha ganado su lugar en casa. Tan simple como eso.

Náufragos


Cuanto más lo juego, menos me gusta. Resulta que es un juego que tiene "truco", como cuando juegas a un videojuego y el malo hace siempre los mismos movimientos una y otra vez y mueres y revives y cuando te aprendes de memoria todo, lo único que tienes que hacer es acordarte y anticiparte para ganar. Pues eso me pasa con éste. Sí, tiene cartas y le da algo de azar, te puedes morir, bla, bla, bla...

Pero está claro que con ciertas cosas en mente, al final da igual y es casi como jugar a un juego que has estado a punto de pasarte chorrocientas veces pero siempre te han matado por una tontería, al final aburre hasta a las pulgas.
No siento ser un náufrago en una isla, no siento la presión, casi siempre voy bien de comida, el fuego no se apaga y joer, si no fuese por los bichos me pensaba quedarme en la isla... quién sabe, con el tiempo quizás construiría una buena mansión en ella, justo al otro lado de mi apartotel.

Orléans

Cogiendo polvo es poco, lo tengo casi olvidao. Me gustó tan poco...   lo vi soso y con ese tablero inútil en el que el último que ponga lo que falta se lo lleva, a pesar de que otro jugador haya estado poniendo más para llevarse el beneficio.

Prosperity

Un sube y baja por el tablero un poco absurdo. La verdad es que es un juego que ojalá hubiese estado mejor pero no pudo ser y por sosete le dimos puerta.

Rallyman

Rallyman, un juego de "carrera de coches" que tiene la misma emoción que una carrera de caracoles. Este juego quizás pa vuestros hijos de 5 años todavía y, aún así, seguro que más de uno se acaba aburriendo. La mecánica es demasiado simple y mala porque el juego acaba siendo lo mismo una y otra vez, no hay emoción, que es lo mínimo que espero de un juego de carreras. Por lo menos que tenga algo de vidilla ...pues no. Por eso le dimos puerta al juego.
Doctor Who Dalek